Argentina

Conexión para el cambio

BASF tiene una larga historia de responsabilidad social y, en 2014, decidió revisar su estrategia con el objetivo de ampliar su impacto positivo al conectar la resolución de desafíos sociales a la estrategia de negocio. De esta forma, en 2015, una nueva estrategia de compromiso social comenzó a aplicarse con enfoque en educación científica, empleabilidad, educación ambiental, protección de los recursos naturales y biodiversidad.

La estrategia involucra valor compartido y ciudadanía corporativa y ya impactó a más de 233 mil personas en 2016 y 2017. En este último caso, la iniciativa permite apoyar proyectos sociales en Guaratinguetá y São Bernardo do Campo, en Brasil; Quinta Normal, en Santiago de Chile; y Tortuguitas, en las Malvinas Argentinas, en el territorio argentino, donde están ubicadas unidades de BASF. La selección se realiza anualmente a través de un pliego público denominado Conectar para Transformar.

Las iniciativas seleccionadas contribuyen también a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), definidos por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para abarcar una visión ambiental, social y económica. Conectar para Transformar ya está en su tercera edición.

Este es el MODO Y de BASF, que une productividad y sustentabilidad. Es así que creamos química para un futuro sustentable y contribuimos a un mundo que ofrezca más calidad de vida para todos.

En 2017 y 2018, 24 proyectos fueron apoyados en los tres países. Las acciones seleccionadas incluyen desde capacitaciones en panadería para mujeres cabezas de familia, entrenamiento para recicladores de base, hasta clases de robótica para jóvenes. A continuación, conozca algunas de ellas.

Tortuguitas, Malvinas Argentinas, Argentina.

Desde 2017, la Fundación Forge es apoyada por la convocatoria Conectar para Transformar. Este año, la organización realizó el entrenamiento de 51 jóvenes en situación de vulnerabilidad que aprendieron sobre gastronomía, hotelería, turismo y administración. Todo con la finalidad de incrementar la competitividad de los jóvenes en la búsqueda de su primer empleo.

En 2018, apoyada por la convocatoria por segunda vez, la fundación dio continuidad al trabajo de los jóvenes, proporcionándoles apoyo psicológico para que mantengan los empleos conquistados. “Nuestra expectativa es que en diciembre de 2018, todos los involucrados en el proyecto estén insertados en el mercado de trabajo”, afirma Marcelo Fernández, de la Fundación Forge Argentina.

 

Guaratinguetá, en São Paulo, Brasil.
En Guaratinguetá (SP), Brasil, se lleva a cabo otro proyecto enfocado en la educación: la asociación Rever Juntos, acerca la robótica a alumnos y profesores de enseñanza media de la escuela pública José Pereira Éboli. Desde febrero de 2018, son promovidos talleres impartidos por estudiantes de la Universidad Estatal Paulista (UNESP) con enfoque en el uso del Arduino, una tarjeta programable que funciona como un microcontrolador y se puede usar para operar robots, basureros, luces, temperatura ambiente o como aparato de medición.

“Nuestra escuela es pública y es una de las únicas que tiene el proceso dirigido a clases de robótica educacional, teniendo en vista los desafíos actuales de la automatización, trayendo el lenguaje de la industria 4.0”, afirma la coordinadora de proyectos de la entidad Rever Juntos, Paula Soares.

Hasta septiembre de 2018, 175 alumnos fueron capacitados y 20 profesores participaron de 33 talleres. Además, 180 familiares pudieron entender de qué se trata la robótica y cómo impacta en la elección de los proyectos de vida de los jóvenes, participando en cinco encuentros donde pudieron socializar. El próximo paso es crear un club que se administrará y conducirá por los alumnos.

 

São Bernardo do Campo, en São Paulo, Brasil.

Pan calentito ya sale del horno de aproximadamente 50 mujeres cabezas de familia en São Bernardo do Campo. El producto casero es vendido generando renta a las beneficiadas por el proyecto “Mão na Massa” del Instituto Geração Futura, que promueve cursos de panadería.

“Las clases son muy importantes para mí y para otras mujeres que dependen de ellas para ganar dinero. Amo cocinar y me encanta aprender, entonces se juntó lo útil y lo agradable”, afirma Roberta dos Santos, una de las asistentes al curso. Además de lecciones sobre panadería, las participantes reciben entrenamiento sobre finanzas, salud y son acompañadas por un asistente social.

 

Quinta Normal, en Santiago, Chile.

En las inmediaciones de otra unidad de BASF, en Chile, la acción está enfocada en el reciclaje. Nazca Consultores realiza un trabajo de capacitación, inclusión social y profesionalización de los recicladores de base en la comunidad de Quinta Normal. La acción también involucra a los habitantes del sector.

Los cursos promovidos por la entidad tienen como objetivo capacitar esa mano de obra y certificarla de acuerdo a las leyes municipales. Además, el proyecto enumeró los puntos de desecho y reunió a los vecinos para revitalizarlos.

En total, fueron entrenados 300 recicladores y 3 200 habitantes de la región, que fueron impactados por las mejoras en ocho puntos de reciclaje. Otros 150 recicladores fueron inscritos en una plataforma digital (www.recicladoreschile.cl) desarrollada para promover la articulación de esos profesionales por medio de la información actualizada de quiénes son, dónde están, sus rutas y los materiales que recogen. Entre los beneficiados por el proyecto también están 13 empresarios y 11 funcionarios municipales que recibieron capacitación. En total, 3 674 personas fueron beneficiadas con las acciones.