Cultivos de palma salieron vencedores en la temporada de lluvias
- En medio de la emergencia climática que atraviesa Colombia, BASF y Solidaridad implementan el Proyecto “Coclí” para que el sector palmero avance en conservación de bosques como medida preventiva de cara a eventos extremos climáticos futuros.
Bogotá, marzo de 2026. La emergencia climática que enfrenta Colombia no es un hecho aislado. Por el contrario, vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de emprender acciones para lograr que en los próximos años la biodiversidad se vuelva un “seguro natural” que proteja a los cultivos ante el impacto de los cambios del clima.
De ahí que BASF esté liderando iniciativas de sostenibilidad como el Proyecto “Coclí” para salvaguardar a los cultivos mediante la protección de los bosques, uno de los componentes principales de la biodiversidad del país, ante lluvias atípicas, inundaciones y deslizamientos que puedan volver a afectar al país en el futuro inmediato.
“En BASF somos uno de los principales consumidores de aceite de palma, estamos comprometidos con la sostenibilidad de esta cadena de valor. En 2024, empleamos 390 toneladas métricas de aceite de palma como insumo para el desarrollo de gran parte de nuestras soluciones en químicos del cuidado”, aseguró Joao Falaschi, Managing Director de BASF en Colombia.
El proyecto “Coclí” busca que este sector siga siendo un motor estratégico para el desarrollo rural y la protección ambiental en Colombia. Según Fedepalma, en 2023 representó el 12,1% del PIB agrícola y generó más de 180.000 empleos, beneficiando a más de 6.700 productores, de los cuales el 85% son pequeños propietarios.
Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), la protección y restauración de bosques podría aportar hasta el 37% de la mitigación necesaria para mantener el calentamiento por debajo de los 2 °C al 2030. En palabras simples: cuidar los bosques no es un gesto simbólico, es una acción concreta frente al cambio climático.
“Los bosques y la protección de la biodiversidad actúan como un seguro natural contra los impactos del cambio climático al potenciar la resiliencia de las hectáreas cultivadas con palma de aceite, permitiendo su adaptación a variaciones extremas del clima como sequías, olas de calor, lluvias e inundaciones”, mencionó María Goretti Esquivel, Gerente del Programa de Palma de Aceite de Solidaridad.
Implementado por Solidaridad, organización que busca impulsar la sostenibilidad en el agro colombiano, el Proyecto Coclí cuenta con un enfoque integral de sostenibilidad que busca garantizar la deforestación cero, optimizar la gestión ambiental, potenciar la productividad y dignificar las condiciones laborales. Adicionalmente, acompaña a pequeños palmicultores productores en el norte, centro y suroccidente de Colombia a adoptar un manejo de sus fincas que permita su resiliencia ante los extremos climáticos.
Tras su primer año de ejecución, el proyecto, implementado en alianza con Fedepalma, Cenipalma y plantas extractoras que procesan la fruta de esta cadena agrícola, ha logrado aplicar mejores prácticas ambientales en 118.729 hectáreas de cultivos.
La protección de zonas cercanas a ríos, la creación de corredores para fauna y el adecuado manejo en el uso de soluciones agrícolas en áreas sensibles son algunas de las acciones desarrolladas para prevenir impactos negativos en la biodiversidad, así como fortalecer la regulación hídrica de los territorios. En esta misma línea, el proyecto se ha enfocado en la protección de Áreas de Alto Valor de Conservación (AVC), con una importancia crítica para preservar la fauna y flora en el país.
“A mí me da orgullo cuando entro a la reserva boscosa en mi finca y encuentro pisadas de armadillos o de venados. Es necesario que nos actualicemos en los conocimientos técnicos sobre el cultivo de palma, sin quitar de raíz el saber ancestral de cuidar las especies de estas áreas boscosas para un beneficio futuro”, asegura Aristides Klinger, palmicultor en Tumaco, Nariño.
El Proyecto Coclí está consolidando una metodología que combina tecnología, formación en campo y articulación institucional. Y, sobre todo, envía un mensaje claro en medio de la temporada de lluvias: proteger los bosques, ordenar el territorio y formalizar el trabajo rural no son agendas separadas, son partes de una misma estrategia para que el campo colombiano sea más fuerte, justo y resiliente frente al cambio climático. También, que sea reconocido como una fuente de soluciones de sostenibilidad para la cadena de aceite de palma en Colombia y el mundo.
Acerca de BASF
En BASF, creamos química para un futuro sostenible. Nuestra ambición: queremos ser la empresa química preferida para facilitar la transformación verde de nuestros clientes. Combinamos el éxito económico con la protección ambiental y la responsabilidad social. Alrededor de 108.000 empleados del Grupo BASF contribuyen al éxito de nuestros clientes en diversos sectores, en casi todos los países del mundo. Nuestro portafolio incluye como negocios principales - Core - los segmentos de Químicos, Materiales, Soluciones Industriales y, Nutrición y Cuidado Personal. Nuestros negocios independientes se agrupan en los segmentos: Tecnologías de Superficies y Soluciones Agrícolas. BASF generó unas ventas de alrededor de 60.000 millones de euros en 2025. Las acciones de BASF se negocian en la bolsa de Frankfurt (BAS) y como American Depositary Receipts (BASFY) en Estados Unidos. Más información en www.basf.com.